Cerro de Don Juan

Áreas Municipales

Cerro de Don Juan

El Cerro Don Juan es una zona de unas 5 hectáreas de extensión situada dentro del enclave denominado “Sierra de Montilla”, en el corazón de la Campiña Sur cordobesa, próxima al Cerro Macho. Su acceso se encuentra en el punto kilométrico 6 de la carretera que une las localidades de Montilla y Cabra, en el paraje conocido como “Cuesta Blanca” y constituye la única representación de monte mediterráneo en el término municipal.

La vegetación autóctona de la Campiña Sur se caracteriza por la presencia de plantas esclerófilas (adaptadas al rigor del clima mediterráneo) y de ribera: encina, coscojas, lentiscos, romero, tomillo, almeces, chopos, etc.
En el Cerro Don Juan encontramos una buena representación de todas estas especies. La zona adquiere un interés significativo al coexistir especies de Sierra Morena, de la Campiña Sur y de las Sierras Subbéticas. Distinguimos tres formaciones vegetales, claramente diferenciadas:

  • Vegetación

    • Cara Sur (pedregal calizo): Garriga, formación vegetal mediterránea baja y abierta, con manchas de terreno desnudo, propia de suelos calizos como tomillos, coronillas de fraile, jaras...
    • Ladera noroeste (suelo más profundo y algo más evolucionado): formación vegetal más próxima al llamado bosque mediterráneo.
    • Ladera norte (más fresca): predominio de especies como jacintos y orquídeas.
  • Fauna

El Cerro Don Juan constituye el enclave ideal para la fauna autóctona de la Campiña, pues la abundancia de matorral proporciona un refugio natural para numerosas especies. En este medio rural-natural pueden encontrarse todavía ejemplares de zorros, tejones, jinetas, comadrejas, liebres, conejos, reptiles, ratones, aguiluchos, cernícalos, perdices, así como una rica avifauna, insectos, etc…

  • Paisaje

El paisaje que podemos contemplar desde el Cerro Don Juan es el típico y más usual de la Campiña Sur cordobesa. Como si de un mosaico se tratara, olivares, viñedos y cultivos anuales de cereal se funden sobre los relieves de suaves colinas que se extienden por toda la zona y que conceden ese aspecto tan característico a la Sierra de Montilla.

Formando parte del paisaje nos encontramos también innumerables cortijos y lagares, entre los que destacan el Lagar Don Diego, La Primilla, el Lagar del Juez, Los Raigones, el Lagar del Pozo o Los Borbones. Auténticos santuarios del vino en los que el proceso de crianza de los caldos de la zona Montilla-Moriles ha llegado a convertirse en todo un ritual. También destaca en el entorno la presencia del arroyo Benavente que, serpenteando entre el Cerro Macho y el Cerro Don Juan, discurre por la vertiente sur, entre viñedos y olivares. En sus márgenes cuenta con un espectacular bosque de galería compuesto por olmos, fresnos, álamos…

Hoy por hoy, el Cerro Don Juan constituye una de las escasas zonas de vegetación natural que aún se conservan en Montilla. Se trata de un monte isla muy escarpado, lo que ha provocado que no sea apto para el cultivo y se haya mantenido su biodiversidad hasta la actualidad.