Edafología de Montilla

Áreas Municipales

Edafología de Montilla

El clima y las condicionantes bióticas interaccionan con la litología en las distintas formas del relieve presentes en Montilla, diferenciándose así los tipos de suelos.

Este proceso de formación de suelo, se lleva a cabo en el transcurso de miles de años, siendo por lo tanto, un recurso natural no renovable, que ha de ser considerado un componente más del patrimonio natural de cada región. En Montilla uno de los problemas ambientales más acuciantes resulta ser la erosión en suelos de cultivo, provocado por intensas lluvias, sobre todo en terrenos con grandes desniveles donde el agua no se canaliza correctamente.

Esta situación está provocando un descenso de la superficie cultivable y supone una amenaza para el futuro de la actividad agrícola.

Dos de los usos del suelo más importantes económicamente y por la superficie del territorio que ocupan son el agrícola y el forestal. Para estos dos casos, es importante conocer sus cualidades al menos en cuanto a las cuatro variables siguientes:

1. El complejo arcilloso-húmico (contenido de arcilla y materia orgánica; capacidad de intercambio     catiónico),

2. La profundidad efectiva,

3. El pH (y contenido de cal), y

4. Las posibles limitaciones por salinidad y/o exceso de sodio.

los tipos de suelos que componen el termino municipal de Montilla se pueden clasificar en las siguientes unidades:

• Unidad 2: Fluvisol calcáreo
• Unidad 13: Regosol calcáreo (Albarizas)
• Unidad 23: Vertisol crómico y Cambisol vértico
• Unidad 49: Cambisol vértico, Vertisol
• Unidad 58: Luvisol cálcico

Descripción de las clases agrológicas

Conocer las características de los suelos desde el punto de vista agrario es necesario para determinar si existe un equilibrio estre la potencialidad y el aprovechamiento actual del suelo. La capacidad productiva del suelo, tanto actual como futura, depende de una serie de factores climáticos, fisiográficos y/o edáficos. La clasificación del suelo en clases agrológicas no permite localizar las zonas donde exite un buen ajuste entre sus características y potencialidad y el uso agrario que está haciendo de él, pero también se manifiestan zonas donde no existe este equilibrio y, por tanto, están siendo sometidas a pérdida de potenciabilidad, es decir, a procesos de erosión y degradación.

El Mapa de Clases Agrológicas elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (1974), identifica las siguientes clases agrológicas, que aparecen brevemente definidas en la siguiente tabla; En el término municipal montillano, las representadas son: III e, IV es, VII, II s y la III s:

Clase
Características
I
Suelos que no presentan limitaciones que restrinjan su explotación o estas limitacion son muy pequeñas. Exigen prácticas de conservación muy sencillas y tendentes a mantener la fertilidad.
II
Suelos que presentan alguna limitación que restringe la gama de plantas cultivables y/o son necesarias las prácticas de conservación moderadas.
III
Suelos con una mayor restricción de los cultivos posibles y/o métodos de conservación mas difíciles de aplicar y mantener.
IV
Suelos con limitaciones muy severas, ya que solo es posible el cultivo de dos o tres especies y además requieren un manejo muy cuidados. Es la última de las clases cultivables.
VI
Suelos que solo pueden ser explotados como pastos y bosques o como reserva natural.
VII
Suelos que solo pueden ser explotados como pastos y bosques o como reserva natural.
VIII
Suelos que solo se pueden destinar al recreo, reserva natural, abastecimiento de agua... En esta clase también se incluyen los afloramientos rocosos, las playas, los materiales de arrastre por los ríos, escombreras...

Para conocer la limitación que afecta y condiciona un suelo dentro de una clase agrológica se han establecido las subclases de capacidad agrológica.

  • Subclase e: suelos cuya limitación o riesgo dominante es la susceptibilidad a la erosión y/o la erosión aparente.
  • Subclase w: suelos limitados por tener un drenaje deficiente, una capa freática alta o riesgo de inundación.
  • Subclase s: suelos cuyas limitaciones afectan al desarrollo radicular. Tienen escasa profundidad, pedregosidad, baja fertilidad, salinidad...
  • Subclase c: suelos limitados por el clima (temperatura o falta de humedad).