Climatología de Montilla

Áreas Municipales

Climatología de Montilla

  1. Introducción

Definida por su situación geográfica, Montilla queda encuadrada dentro del área correspondiente a Clima Mediterráneo.

El Clima se percibe a esta escala general, y tomando varios miles de años de referencia, como algo inalterable. Durante el Terciario superior o Mioceno, toda la cuenca mediterránea se caracterizó por un clima tropical o subtropical con temperaturas más cálidas y, sobre todo, mayor humedad, pues, aunque pudiese haber una estación seca, no era tan marcada como la actual y las precipitaciones parece ser que eran bastante superiores.

Al final del Terciario y comienzos del Cuaternario se inicia una disminución progresiva de las temperaturas en el continente europeo teniendo lugar grandes fluctuaciones climáticas que alternan periodos muy fríos o glaciales con periodos más templados o interglaciales.

Montilla, la Campiña Sur y toda Andalucía, debido a su posición meridional dentro del continente europeo, tan sólo experimentó marginalmente los fríos glaciales pues parece que únicamente las montañas de altitud superior a 2000 m se vieron afectadas e incluso las situadas por debajo de los 600 m ni siquiera estuvieron afectadas por un clima periglaciar. Ello significa que Montilla, situada en el centro de Andalucía y con altitudes por debajo de los 700 m, quedó fuera del radio de acción de los fríos glaciales o periglaciales con todo lo que ello implica de cara a los procesos morfogenéticos responsables de la evolución del relieve y también de la herencia de la flora y fauna terciarias.

A partir de la última glaciación, han existido épocas más lluviosas o pluviales frente a otras menos lluviosas, pero en general, en los últimos 4000 años, el clima ha ido evolucionando progresivamente hacia un tipo semiárido como el Mediterráneo caracterizado por fuertes contrastes estacionales con existencia de una estación árida en verano y una estación húmeda en invierno.

El tiempo atmosférico se caracteriza por factores como la orografía, maritimidad y, sobre todo, por las variables influencias estacionales de los Centros de Acción Atmosféricos que operan en la zona, que en el caso de Montilla son los siguientes: Anticiclón de Las Azores, Ciclón del Atlántico-Norte, Depresión Térmica Sahariana y Centro Térmico Peninsular.

La constatación y medición de los elementos atmosféricos que componen el tiempo atmosférico y el Clima en el ámbito de término municipal de Montilla, se ha llevado a cabo a partir de los datos de precipitaciones, temperaturas, régimen de vientos, etc, aportados por la estación meteorológica de Montilla y las de su entorno inmediato, situada, la primera, a una altura de 402 m.

A partir del análisis de la serie de años de 1951 a 1989, se obtienen las siguientes conclusiones:

  1. Precipitaciones.

La distribución de lluvias es irregular. Los meses con mayor precipitación son los comprendidos entre Noviembre y Marzo, destacando Diciembre con 97.8 mm, cuando predominan los vientos de Poniente procedentes del Atlántico. Por el contrario, es en verano, en los meses de, Julio y Agosto, cuando obtenemos los mínimos registros de lluvia, no sobrepasando los 10 mm.

Por lo tanto, se da la existencia de dos estaciones, una húmeda y otra seca. El total de precipitaciones anuales medias registradas es de 645 mm. Se cuenta con una media de 50 a 60 días de lluvia, apareciendo en una distribución dispersa a lo largo del año, aunque con mayor concentración en las estaciones de invierno y primavera. Estas precipitaciones se caracterizan por una irregularidad interanual.

  1. Temperaturas.

La distribución de las temperaturas evidencia un régimen térmico caracterizado por el contraste estacional. Tienen una distribución anual en la que se refleja que los meses de Julio y Agosto son los más calurosos, con unas medias mensuales superiores a los 23 ºC. Las medias mensuales para todo el año son de 15.8ºC, siendo la media de las máximas superiores a 38 ºC.

El clima montillano se caracteriza por la existencia de un período frío, comprendido entre los meses de Noviembre y Abril, ambos incluidos. Durante los meses de Diciembre, Enero y Febrero, se alcanzan de 1 a 5 días, al menos, mínimas inferiores a 0 ºC.

El periodo cálido se ha determinado por los meses en los que las temperaturas medias de las máximas alcanzan valores superiores a los 30 ºC. En nuestro caso el período cálido va de Junio a Septiembre.

  1. Evapotranspiración Potencial

Al ser Montilla un municipio de interior, la ETP tiende a ser mayor que en las zonas costeras. Al representar gráficamente confrontando ETP frente a meses, el gráfico adquiere la forma de una campana de Gauss más aguda que para las zonas costeras por la inexistencia del efecto termorregulador, teniendo este mayor carácter continental, por lo que se alcanzan mayores extremos termométricos y en definitiva una mayor amplitud térmica.

Según la clasificación de Thornthwaite, siendo esta más una clasificación hidrológica y agrícola que climatológica y en la que considera la evapotranspiración potencial y la pluviometría para desarrollar toda una serie de índices, considera al municipio de Montilla dentro de la categoría de clima mesotérmico subhúmedo con un déficit en verano de la precipitación.

Para el caso de la Estación del Montilla, tenemos una fase en la que el agua se acumula en el suelo, desde principios de Octubre, hasta finales de Enero. Continúa luego, desde Febrero hasta finales de Abril, con un periodo de saturación, que desemboca en una fase de uso de las reservas de agua en los meses de Mayo y Junio. Por último, una vez agotada la reserva, se entra en un periodo de déficit que dura de Julio a Septiembre.

  1. La Humedad Relativa.

Se da mayor bienestar en los meses de Septiembre, Marzo, Abril y Mayo, con mediana humedad relativa, siendo Enero, Febrero, Octubre, Noviembre y Diciembre los meses más húmedos, coincidiendo con el período de mayores precipitaciones.

Esta humedad relativa aumenta con el viento de Poniente de influencia Atlántica. Existe una gran evaporación potencial, máxima en verano y mínima en invierno, manteniendo la humedad una relación inversamente proporcional.

  1. El Viento.

Los datos registrados para el estudio corresponde a los años 2001-2002, cuantificados en base a su dirección y velocidad.

De la gráfica adjuntada se desprende que existe una marcada bidireccionalidad de los vientos reinantes; vientos de procedencia W con una proporción marcadamente diferenciada con respecto a las restantes direcciones seguido en una menor proporción los de direccionalidad NE (23.9%) y E (10.9). De escasa consideración son los vientos registrados en las direcciones restantes.

En cuanto a la estacionalidad de estos, los vientos de procedencia W en su mayoría son registrados en los meses de verano. Por contra, durante los meses de Otoño e Invierno, los vientos mayoritariamente proceden del NE y E con días eventuales procedentes del Norte.

En los meses correspondientes al inicio del otoño y meses primaverales, es decir, entre los meses de Septiembre, Octubre, Marzo y Abril, se da inestabilidad con gran variabilidad, siendo los vientos del SE y E los causantes de las precipitaciones que acontecen en la provincia.

Las máximas de las velocidades medidas registradas corresponden a las direcciones del SW y W, coincidiendo en uno de los casos, dirección W, con el mayor porcentaje de días con viento durante estos dos años. Esto es debido a la facilidad con que las masas de aire en movimiento penetran a través de la vega del Guadalquivir sin encontrar ningún obstáculo que las frenen.

La velocidad, en los datos recogidos, da un gran porcentaje de días de calma, considerándose como esta a aquel viento que presente una velocidad entre 0-5 Km/h, verdaderamente elevado, como se hace evidente con las velocidades medias máximas registradas que escasamente superan los 5 Km/h.

  1. La presión atmosférica.

La presión atmosférica oscila poco anualmente a lo largo del período observado. Conforme avanzan los meses, encontramos presiones bajas que pueden llegar a los 995 milibares de mínima y altas presiones que pueden llegar hasta los 1028 milibares.

Los registros son mayores en verano, debido a la llegada del anticiclón subtropical marítimo de las Azores, que provoca un aumento de la presión atmosférica, al ser una masa cálida y seca. En invierno, por el contrario, aparecen las presiones más bajas, debido a la retirada del anticiclón de las Azores y la llegada de bajas presiones y del frente polar marítimo.

  1. Caracterización bioclimática

Se realiza en función de dos variables, la Temperatura y la Precipitación, determinándose los Pisos Bioclimáticos diferentes cuya composición florística es distinta.

Con respecto al Termoclima, teniendo en cuenta que el índice de termicidad (It=(m+M+T)×10) determina la pertenencia a un piso bioclimático u otro, en que T= Tª media anual; M=Tª media de las máximas del mes más frío; m= Tª media de las mínimas del mes más frío.

Montilla tiene un índice de termicidad comprendido entre 210 y 350, quedando encuadrada dentro del piso bioclimático Mesomediterráneo.

En lo que se refiere al Ombroclima, con unas precipitaciones anuales comprendidas entre 600 a 1000 mm, es considerado de tipo Subhúmedo. De esta forma, la vegetación potencial que se desarrolla en Montilla

que se da en Montilla, pertenece al Piso Mesomediterráneo con Ombroclima Subhúmedo.